Escribo para ti, por ellos.

Escribo y sé que no estoy solo. Escribo, y lucho, junto a miles y cientos de miles de personas que están detrás de este movimiento. Luchamos unidos como comunidad. Esto es sólo el principio. El principio de una nueva era de los derechos de los animales. El inicio de un nuevo mundo donde todos los animales son tratados con amor, respeto y compasión, independientemente de su especie. Como activista por los derechos de los animales, tengo el deber moral de escribir en nombre de aquellos que son oprimidos. La obligación de luchar por aquellos que no pueden luchar por sí mismos; con cada idea, cada concepto y cada palabra. Es hora de hacer lo que es necesario y no lo que es conveniente.

Muchos creen que el veganismo es la base moral, pero no es cierto. El activismo es la base moral. Sin acción, los animales siguen sufriendo. En esencia, el veganismo es no participar. Es ver una industria o un acto con el que no estás de acuerdo, y simplemente no formar parte de él. Pero debemos considerar que los animales siguen muriendo. Es hora de levantarse, de hablar y de escribir, de decir que ya no toleramos estas industrias que explotan y asesinan animales. Ya no nos quedamos callados cuando aquellos por lo que nos preocupamos están sufriendo. Ya no permitimos a estas industrias continuar con esta maldad. Es la hora. Es la hora de levantarse y de gritar: «no en mi nombre».

La lucha que tenemos por delante no va a ser fácil. Nos vamos a enfrentar a grandes retos, porque las corporaciones e industrias de las que estamos en contra, no van a hundirse sin pelear. Pero no van a ganar. Nunca ganarán. Por que por todo su dinero y todo su poder, nosotros tenemos algo que ellos nunca tendrán. Nosotros tenemos la verdad.

Ha llegado la hora de ponerse en pie, y ponernos en la posición de esos animales. ¿Cómo te sentirías si fueses en ese camión de camino al matadero? ¿Y si estuvieras atado sobre una mesa de un laboratorio? ¿Y si fueras tú el que está en esa jaula en una granja de pieles, o en un circo, hostigado para realizar trucos? ¿Qué esperarías de aquellos que dicen preocuparse por ti? ¿Esperarías que se queden callados o que se levanten, se rebelen y te protejan? Para entender por qué tenemos ser activos, debemos ponernos en su posición. Sentir ese dolor, sentir ese sufrimiento, sentir esa angustia por un segundo. Por esto debemos hacerlo. Porque si estuviéramos nosotros en esa posición, esperaríamos que alguien luchara en nuestro favor.

Creo en un futuro sin mataderos ni jaulas. Creo en un futuro en el que los animales salvajes podrán moverse con libertad sin ser cazados por humanos. Creo en un futuro sin granjas. Creo en un futuro en el que todo animal es tratado con amor, respeto, dignidad y compasión. Pero si queremos hacer este futuro realidad, si queremos ver un mundo vegano, es hora de que todos y cada uno de nosotros nos enfrentemos a la carga que recae sobre nuestros hombros. No podemos esperar que otros luchen las batallas que todos compartimos colectivamente. No podemos esperar que otros creen este mundo por sí mismos. El futuro está ahí, en frente de nosotros. Pero debemos conquistarlo juntos. Ya no hay tiempo para escusas. Ahora es el momento de ir juntos, de luchar juntos y ganar juntos.

Tu marca, tu proyecto, existe por que tú también has sentido ese fuego dentro de ti. La obligación de que tu voz sea oída; y de oponerte a esas industrias que piensan que pueden explotar y matar animales sin consecuencias. Tú también has sentido las responsabilidad de crear un futuro mejor para todos los seres. Porque cuando las generaciones futuras te pregunten qué hiciste, podrás decir que estuviste en el lado correcto de la historia.

La mayoría de nosotros no hemos nacido veganos. Hemos pagado por el sufrimiento de animales. Muchos animales han muerto por nosotros, para que comiéramos su carne y vistiéramos su piel. Por esto, tenemos la obligación moral de proteger a sus hermanos y hermanas. Pero no sólo luchamos por los animales que están y que estarán, luchamos para suplicar el perdón de los que murieron por nosotros. Nuestra existencia en este planeta es temporal, pero el mundo que dejamos sobrevivirá para siempre. Ahora es el momento de luchar. Y luchamos juntos. Luchamos por los animales, luchamos por el planeta, y nunca paramos de luchar. Nunca desistiremos hasta que todos los animales sean libres.

Por eso te pregunto, ¿a qué esperas? Ponte en contacto conmigo y formemos parte de la historia, juntos.